
La Huerta de Curcio Capital: un símbolo vivo de un futuro sustentable
En Curcio Capital, junto a AYAX y Toyota Uruguay, creemos que el futuro de la movilidad y de nuestro negocio solo puede construirse a partir de la sustentabilidad. La huerta urbana que desarrollamos en nuestro predio nació precisamente como una expresión tangible de ese compromiso: un espacio verde en el corazón de la ciudad que refleja nuestra visión de largo plazo y nuestros valores como organización.


En Curcio Capital, junto a AYAX y Toyota Uruguay, creemos que el futuro de la movilidad y de nuestro negocio solo puede construirse a partir de la sustentabilidad. La huerta urbana que desarrollamos en nuestro predio nació precisamente como una expresión tangible de ese compromiso: un espacio verde en el corazón de la ciudad que refleja nuestra visión de largo plazo y nuestros valores como organización.

Para nosotros, la vanguardia debe estar alineada con un fin común. Creemos en hacernos preguntas que nos impulsen a encontrar soluciones, en recorrer distintos caminos que desembocan en nuevas formas de ofrecer movilidad, y en reinventarnos constantemente para acompañar y promover el desarrollo de quienes nos rodean.

El proyecto se concibe como un verdadero pulmón verde dentro de la ciudad, simbolizando nuestro compromiso con el medioambiente y la responsabilidad corporativa. Entendemos que para hablar de sustentabilidad hay que practicarla, y por eso este espacio refleja el esfuerzo colectivo de nuestra organización por transformar ideas en acciones concretas.
La huerta integra principios de economía circular, un concepto que hemos incorporado desde hace años a partir de la cultura japonesa y de la filosofía de mejora continua. Con ese espíritu inquieto, curioso y determinado que caracteriza a Curcio Capital, decidimos plantar aquí la semilla de lo que queremos cultivar hacia el futuro.

Ubicada en la intersección de Rondeau y Valparaíso, esta huerta urbana producirá más de 400 kilos de alimentos cada mes, contribuirá a la recaptura de CO₂ y ayudará a purificar el aire de nuestro entorno. Pero, sobre todo, es una declaración de nuestro compromiso con una movilidad sostenible, con la economía circular y con un modelo de gestión que beneficie a todos: empresa, colaboradores, clientes y, especialmente, al planeta.

La huerta de Curcio Capital es mucho más que un proyecto ambiental. Es un símbolo de lo que somos y de lo que aspiramos a construir: un futuro donde la movilidad y la sustentabilidad crezcan juntas.